viernes, 20 de octubre de 2017


CENSO 2017 - MIRANDO MAS ALLA DE LA FACHADA



Por Sofia Flores

Desde la estructura hasta la forma, este censo poblacional no permitirá conocer la situación real de los peruanos ni sus verdaderas necesidades, dejando al país en una latente ignorancia e indiferencia hacia la situación de muchas familias con su correspondiente injusticia social y económica.

El gobierno de PPK debió marcar la diferencia, pero no lo hizo, tampoco se escuchan las voces de nuestros políticos para defender los intereses del estado, el estado somos todos.

Desde su concepción este censo involucro a personas en muchos casos con limitada experiencia, quienes desde la dirección difieren entre sí en la interpretación de los enunciados, después le siguen una escaza capacitación a la ligera por no haber podido captar oportunamente el número necesario de voluntarios.

Este censo es una repetición del último censo con la gran diferencia de utilizar un fondo económico muy superior e innecesario, porque no se percibe un cambio funcional en la estructura de los contenidos.

Una pequeña parte de sus limitaciones, por decir, en este censo no se han tomado en cuenta los ingresos de cada familia para sobrevivir, ni cuantos están trabajando en forma legal o ilegal es decir los informales, ni la situación de los discapacitados cuantos no tienen trabajo o no pueden trabajar o como están viviendo con o sin familias, ni los niños que deben y no pueden estudiar, tampoco la situación de los peruanos de la tercera edad, ni a los enfermos  con la consiguiente carga social dentro de los hogares, en este estilo podemos llegar hasta los pequeños y grandes negocios, con los cuales los peruanos tratan de progresar, pero con muchos problemas a solucionar por parte del estado y todo el sistema democrático.

Algo muy peculiar, aunque para muchos intrascendente es también no considerar el número de mascotas en las viviendas, lo cual debería ser de interés como lo hacen muchos países, así como la tugurización de animales abandonados en las calles, afectando la salud, seguridad y bienestar de los mismos.

En los formatos a responder solo se dado interés a la fachada , a lo que se tiene o a la declaración verdadera o falsa de los encuestados, si son cholos , negros o blancos, si hablan castellano u otra lengua o dialecto, que artefactos, que clase se servicios tienen , en este aspecto hay zonas donde muchos peruanos necesitan de un servicio de cable para ver televisión o escuchar radio porque su situación geográfica no permite la llegada normal de la señal, ellos necesitan el cable por necesidad no por lujo , pero tampoco se ha tomado en cuenta este detalle, así como otros servicios. Es decir, la diferencia entre lujo y necesidad.

Así por el estilo los formatos de este censo no solo muestran un idéntico desarrollo al censo de hace años, sino también su poco realismo y bastante mediocridad, por lo cual todos los peruanos pagaremos un enorme fondo económico.

Un mal censo tiene efectos en todo el aparato social y económico, un ejemplo son los estados de focalización sobre los cuales se basan los programas sociales, estos tienen muchas fallas e injusticias, estas focalizaciones seguirán siendo inútiles e injustas porque no tendrán una herramienta veraz de la situación de las familias, algunas no recibirán lo que necesitan y otras seguirán siendo mantenidas por el estado como parásitos.

Detrás de una vivienda cuya fachada muestra opulencia, en el interior puede haber verdaderos casos sociales, sin embargo, detrás de una vivienda rustica pueden existir personas aptas para trabajar, pero acostumbradas a vivir de su pobreza por el estado.